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«Diferenciación, indulgencia, sorpresa, algo extra que supera tus expectativas». Entrevista a Marta Navas, cofundadora de The Cone Lab

Cuando hablamos del sector helados, la primera imagen que se nos viene a la cabeza es el helado en sí, esa crema congelada llena de sabores y texturas que tanto gustan, principalmente, en la época estival; sin embargo, el mundo del helado también conlleva tener muy presente un complemento de especial relevancia en la historia del sector y que ha cambiado su consumo: el cono o cucurucho. De esta galleta que normalmente sostiene las bolas de muchos helados, surge la idea de los hermanos Pablo y Marta Navas que, junto a Francisco Castillo, fundaron en enero del presente año, la empresa The Cone Lab, sita en la localidad alicantina de Daya Nueva que se ha convertido en su aventura emprendedora y en donde trabajan con toda su experiencia previa recopilada en diferentes áreas de la alimentación.

Gracias a su recorrido personal, han sido conscientes de la falta de innovación y diferenciación en un sector como es el de los helados, donde solo se concentran esfuerzos en crear nuevos sabores de cremas de helado diferentes, dejando de lado los complementos que los acompañan.

A lo largo de los años, el mundo del helado ha sufrido un gran número de avances y cambios, tanto en nuevos sabores como en nuevas texturas y formatos, sin embargo, en los conos siempre nos han ofrecido el mismo producto variando únicamente su forma física. Helados de lentejas, guacamole, “RedBull” o incluso cremas que cambian de color al meterlas en la boca, innovaciones muy llamativas en el sector pero que no tienen en cuenta a quienes prefieren su helado con cucurucho. Para estos, solo queda la opción del cucurucho tradicional, artesano, bañado con chocolate y frutos secos.

The Cone Lab se ha propuesto devolverle el prestigio a este complemento, mejor valorado días atrás y caído en el olvido con el paso del tiempo. Para ello, trabajan en evolucionar y mejorar este producto, ofreciendo así un sinfín de combinaciones y sabores para sorprender con una apuesta divertida, diferenciada, natural y sabrosa.

Hoy tenemos el placer de charlar en www.sigmabiotech.es con Marta Navas García, Responsable de I+D y cofundadora en The Cone Lab. Ella conoce de primera mano la importancia de renovar, evolucionar y como es el proceso para ello.

1. Marta, cuéntenos su historia hasta que decidieron montar The Cone Lab.

Me crie en una familia aventurera e inconformista donde la palabra imposible suena poco en la mesa familiar. Hemos crecido viendo como nuestros padres hacían prototipos mejorados de objetos que les “molestaban” en su vida cotidiana. Si la botella de aceite estándar del supermercado es incómoda y sucia por no poder graduar su dosificación, ellos desarrollaban un prototipo de tapón dosificable adaptado para varias botellas. Si mi madre, enfermera de profesión, estaba harta de mancharse con las botellas urinarias del hospital, desarrollaban una botella urinaria “cero goteos”. Es decir, hemos crecido viendo como todo se puede hacer si conoces el sector y eres capaz de detectar sus carencias y necesidades. En mi caso, estuve trabajando en varias empresas de alimentación e I+D antes de que decidiéramos crear The Cone Lab. La última, Helados Alacant, me brindó la oportunidad de conocer en profundidad el sector del helado y de aprender de grandes profesionales todo lo relacionado con este mundo. Fue ahí cuando “me molestó” el hecho de no encontrar un cucurucho de algo que no fuera oblea y verme obligada a comprar una tarrina. Ahí empezó la aventura….

2. ¿Quiénes le acompañan en este proyecto tan ilusiónate para usted?

Este proyecto empezó hace aproximadamente 2 años como un juego entre mi hermano Pablo Navas, Francisco Castillo y yo. Los tres nos dedicábamos al mundo de la alimentación, pero en diferentes sectores: Pablo trabajaba por aquel entonces como responsable comercial y marketing en EE.UU y Francisco Castillo y yo en Helados Alacant (Alicante), él en la línea de producción y yo en el desarrollo de productos nuevos. Con la idea de los conos rondando la cabeza, empezamos a jugar y a buscar soluciones en nuestros ratos libre para conseguir desarrollar el producto. Tuvimos que modificar varias veces la máquina, el proceso, las masas… hasta poder determinar que el producto era viable y escalable. Por supuesto no habríamos podido hacer esto sin la ayuda de la familia y amigos, así como la universidad UMH que nos ayudó con el plan de negocio y nos dio la confianza y decisión para dar ese primer paso y salir de nuestra zona de confort.

3. ¿Cómo están siendo los inicios? ¿Con qué instalaciones cuentan y cómo es el proceso de fabricación?

Los inicios son difíciles y quien te diga lo contrario, miente o ya se le ha olvidado. La situación económica cambia radicalmente, todos tus ahorros desaparecen, tu tiempo y dedicación es total al proyecto y tus prioridades cambian radicalmente. Aunque difícil, es un proceso emocionante, del que se aprenden cosas de lo más variadas. Siguiendo la filosofía de “fracasa rápido y barato”, los tres nos hemos implicado al 100% en este proyecto y hemos tratado de invertir el máximo tiempo y mínimos recursos hasta validar el producto con nuestro público objetivo. Una vez validado, montamos una fábrica alimentaria desde cero, adaptamos la maquinaria existente a los requerimientos del producto y por fin hoy contamos con unas instalaciones totalmente preparadas para asumir capacidades productivas importantes.

El proceso de fabricación es algo que hemos ido puliendo desde el primer día y que siempre es susceptible de ser mejorado. La fabricación de este cono de galleta no tiene nada que ver con la del cono de barquillo, hemos ido adaptando y modificando la maquinaria y proceso tradicional hasta obtener un producto continuo, reproducible y escalable a nivel industrial.

4. ¿Qué productos tendrán en venta este verano, hacia qué establecimientos dirigen sus ventas y qué diferenciación encontraremos con respecto a los conos tradicionales?

Los productos disponibles este verano son tres variedades de galleta diferentes en dos formatos distintos, pequeño y mediano. Los sabores propuestos buscan complacer al mayor público posible y dar más opciones al consumidor.

El cono de galleta americana con trocitos de chocolate es el más reconocido por el público juvenil. La masa tipo galleta “Chips Ahoy” ha tenido muy buena acogida y suele combinarse con cremas de chocolate, avellanas, praliné… El cono de masa brownie con nueces, es el favorito de los más golosos y combinado con vainilla, dulce de leche o menta da un resultado espectacular. Por último y mi preferido tenemos el de avena con frutos rojos. La avena es un cereal con alto valor nutricional que está ganando posiciones en cuanto a cereales se refiere y combinado con frutos rojos y crema de yogurt tienes un postre natural y muy sabroso.

El posicionamiento del producto está enfocado a la industria heladera, tanto tiendas pequeñas como franquicias o fabricantes, pero también hemos tenido solicitudes del mundo de la restauración y el catering un sector interesante para combatir la estacionalidad asociada al helado.

5. Sin duda alguna, este es un sector marcadamente estacional, ¿cómo piensan luchar contra ello en épocas de menor consumo? ¿La innovación será fundamental para conseguirlo verdad?

La innovación y mejora contínua es básica para el éxito de la empresa. Algo que aprendí trabajando para una interproveedora de Mercadona es que el consumidor no es tonto y quiere lo mejor. Si no se lo das tú, se irá a la competencia sin ningún tipo de remordimiento. Por eso queremos estar en continuo contacto con ellos, que nos siguieran sus masas preferidas y que nos cuenten sus preocupaciones y necesidades. Nuestros productos solo contienen ingredientes naturales, sabemos que esto es importante para el cliente y por ende también lo es para nosotros.

La internacionalización es uno de nuestros objetivos de cara al 2018, en el norte de Europa el consumo de helados no es estacional y el helado como postre es habitual en todos los hogares y establecimientos.

6. ¿Podrían adaptar un maxi cono o mini cono a cualquier sabor que pida el cliente?

En los inicios, cuando empezamos el proyecto, todos los fabricantes de cucuruchos y galletas nos decían que no era posible hacer una masa de galleta en el formato de cono que todos conocemos y no por ello dejamos de intentarlo. Con las diferentes masas pasa lo mismo, algunas recetas requerirán más tiempo en su desarrollo, necesitarán unas condiciones productivas diferentes o máquinas alternativas para algunos de sus pasos, pero creemos que cualquier cosa es posible.

Contamos con un laboratorio de I+D y personal cualificado que trabaja diariamente en la adaptación de las masas a nuestro sistema productivo. Estudiamos la interacción de los ingredientes para poder ofrecer un producto natural, duradero y a precios competitivos que satisfaga las necesidades de los clientes y consumidores finales.

7. Aúnan innovación y tradición, ¿cómo es posible hacerlo dentro de un sector tan competitivo como el heladero?

Precisamente por la competitividad que existe en este sector, creemos que este producto tendrá muy buena aceptación.

Cuando estudiamos el mercado, estuvimos varias semanas haciendo entrevistas en las heladerías, preguntándoles sus preocupaciones y necesidades y todos ellos coincidían en algo: Con tanta competencia, ¿cómo me distingo del resto?

En cada esquina hay una heladería y todas ofrecen más o menos lo mismo. Sus reclamos en general son las cremas artesanas hechas por ellos mismo, pero no todos tienen ese modelo o esa opción. ¿Qué determina la selección de un establecimiento u otro? La sorpresa, es una compra por impulso, el precio ya ni siquiera es un referente a la hora de tomar la decisión de compra.

Nosotros ofrecemos eso, diferenciación, indulgencia, sorpresa, algo extra que no esperabas encontrar y que ha superado tus expectativas. ¿Y si todas las heladerías tuvieran nuestro producto? No sería un problema porque como comentábamos antes, se pueden hacer masas a medida que solo tú tengas. Una masa diferente cambia el juego por completo y aumenta significativamente las combinaciones de sabores posibles.

8. ¿Cómo es el proceso de innovación que siguen para crear un producto diferente?

Para los primeros desarrollos nos basamos en conseguir aunar los gustos del consumidor en tres masas diferentes, de forma que todo nuestro público objetivo estuviera incluido en la propuesta. Estos tres productos se encuentran incluidos en el catálogo y ya están disponibles para ser comercializados.

Posteriormente nos han ido llegando propuestas a través de las redes sociales y de clientes que quieren tener su propia masa. Las posibilidades son infinitas, si a alguien tiene una necesidad concreta, nosotros trabajaremos para hacerlo posible.

9. Para terminar, ¿cuáles son las expectativas de The Cone Lab de cara a los dos próximos años?

En los próximos dos años queremos que todos los consumidores tengan la opción de elegir nuestro producto en su heladería, que nuestra presencia sea habitual y no una excepcionalidad. Queremos canibalizar parte de las ventas del cucurucho tradicional, sí, pero no debemos olvidarnos de la tarrina que actualmente acapara un 60-70% de las ventas en las heladerías, esta “guerra a la tarrina” también será uno de nuestros objetivos.

Por último, como comentábamos antes, la internacionalización es básica en el sector del helado en España, países como Méjico y Alemania se han interesado por el producto. Llegar a ellos y al resto de Europa acaparará una gran parte de nuestros esfuerzos en los próximos años.

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